Las 300 abejas de oro de Childerico: el tesoro perdido en 1831
En 1653, la tumba de un rey reveló unas 300 abejas de oro. En 1831 fueron robadas de una biblioteca de París y fundidas. Solo sobreviven dos. Esta es la historia documentada.
En la primavera de 1653, la pala de un obrero chocó con oro bajo una iglesia en Tournai. Lo que había encontrado por azar era el enterramiento de un rey franco del siglo V, repleto de armas, joyas, monedas y un enjambre de diminutos insectos de oro. Casi dos siglos después, casi todo desaparecería en una sola noche, fundido en la olla de un ladrón o hundido en el Sena. Hoy se puede contar con una sola mano lo que sobrevive físicamente. El resto solo se conoce porque un meticuloso médico del siglo XVII lo dibujó primero.
Esta es la historia de las abejas de oro de Childerico: un tesoro real, un crimen real y un conjunto de preguntas que los estudiosos todavía no pueden cerrar.
Los hechos documentados
El 27 de mayo de 1653, un albañil llamado Adrien Quinquin descubrió una rica tumba mientras trabajaba cerca de la iglesia de Saint-Brice, en Tournai, en la actual Bélgica (The History Blog; Encyclopedia.com). El enterramiento se identificó gracias a un anillo de sello de oro inscrito con CHILDERICI REGIS — "de Childerico el rey" —, lo que vinculó la tumba a Childerico I, padre de Clodoveo y uno de los primeros gobernantes de los francos merovingios, fallecido alrededor del año 481 (Wikipedia: Childeric I).
La tumba era extraordinaria. Junto al anillo había una espada ceremonial y un scramasax (una hoja de un solo filo) decorados con oro y cloisonné de granate, un brazalete de oro, una pequeña cabeza de toro de oro, cientos de monedas y —lo más famoso— alrededor de 300 pequeños ornamentos de oro con forma de insectos alados, cada uno engastado con "alas" de granate rojo o vidrio y de apenas unos 1,6 por 1 centímetro (Heart of Hearts Jewels; Encyclopedia.com). La tradición los llama "abejas".
Conocemos todo esto con un detalle poco habitual porque el hallazgo se estudió casi de inmediato. El archiduque Leopoldo Guillermo, gobernador de los Habsburgo en los Países Bajos españoles, encargó a su médico, Jean-Jacques Chifflet, documentarlo. En 1655 Chifflet publicó Anastasis Childerici I Francorum Regis, un folio de 367 páginas con 27 láminas de grabados precisos — una obra que los historiadores suelen considerar una de las primeras publicaciones arqueológicas genuinamente científicas, producida antes de que la "arqueología" existiera como disciplina (The History Blog; Encyclopedia.com).
Luego el tesoro viajó. Los Habsburgo lo enviaron a Viena, y en 1665 el emperador Leopoldo I lo entregó como regalo diplomático a Luis XIV de Francia (Encyclopedia.com; Wikipedia). Ingresó en la colección real francesa y, con el tiempo, en el Gabinete de Medallas (Cabinet des Médailles) de la biblioteca real — la institución que se convertiría en la Biblioteca Nacional de Francia (Bibliothèque nationale de France).
Las abejas tuvieron un último momento de gloria. Cuando Napoleón buscó en 1804 un emblema imperial que evocara el pasado profundo de Francia sin invocar la flor de lis de los Borbones, su corte se decidió por los insectos de oro de Childerico. Las abejas se bordaron en los mantos y tapices de la coronación de Napoleón, convirtiéndose en una seña de identidad del Primer Imperio (Heart of Hearts Jewels; The Frame Blog). Cabe señalar que las abejas de la coronación se fabricaron nuevas, en metal dorado y alambre, y no con los antiguos originales de granate, que se consideraban demasiado pequeños para el efecto ceremonial.
Entonces llegó la noche del 5 al 6 de noviembre de 1831. Unos ladrones irrumpieron en el Gabinete de Medallas y se llevaron más de 2.000 objetos de oro que pesaban alrededor de 80 kilogramos — y el tesoro de Childerico estaba entre ellos (The History Blog; Wikipedia). El robo fue un escándalo nacional. Los investigadores acabaron recuperando unas 1.500 piezas — unos 75 de los 80 kilogramos —, gran parte de ellas dragadas en sacos de cuero del Sena, donde los ladrones habían arrojado los objetos cargados de pedrería, difíciles de fundir o de vender (The History Blog; Encyclopedia.com). El oro más sencillo fue fundido y convertido en lingotes anónimos.
En el caso concreto de Childerico, la pérdida fue casi total. Según la mayoría de los relatos, solo se recuperaron dos de las aproximadamente 300 abejas, junto con dos monedas y los herrajes de cloisonné de oro y granate de la espada y el scramasax del rey (The History Blog; Wikipedia). El anillo de sello se perdió para siempre, y solo sobrevive a través de reproducciones de la época de los Habsburgo y de impresiones en sellos de cera (The History Blog). Esos fragmentos supervivientes se conservan hoy en el Gabinete de Medallas de la BnF. En un sentido muy real, los grabados de Chifflet de 1655 son el tesoro mismo.
El misterio genuinamente abierto
Aquí se agota el registro documentado y comienzan las preguntas honestas. Varias permanecen verdaderamente sin resolver.
Primera: ¿qué insecto son? "Abejas" es una convención, no una certeza. Los objetos podrían interpretarse igualmente como moscas, y algunos especialistas han sostenido que nunca pretendieron representar abejas en absoluto (University of Chicago / Penelope).
Segunda: ¿para qué servían? Según se cuenta, Chifflet los registró cerca de los restos de un caballo y su arnés, y sin embargo cada ornamento tiene pequeños orificios que podrían haber servido para coserlos a una tela — lo que respalda la idea, popular desde hace mucho, de que adornaban un manto real (Encyclopedia.com). Ambas lecturas siguen vigentes.
Tercera: ¿exactamente cuántos llegaron a Francia y cuántos sobrevivieron de verdad? Las fuentes hablan de "unos 300" hallados, pero algunos relatos sugieren que solo una parte —quizá alrededor de treinta— llegó a la colección de Luis XIV, y las cifras de recuperación varían ligeramente entre las distintas versiones. Como los originales fueron destruidos, esos números ya no pueden contrastarse de forma independiente con los propios objetos.
Teorías e interpretaciones (especulación señalada como tal)
Lo que sigue son interpretaciones, no hechos establecidos.
La teoría de la cigarra / la resurrección. Una opinión ampliamente repetida sostiene que los insectos pretendían ser cigarras, símbolos de muerte y renacimiento, apropiados para un enterramiento real (geriwalton.com). Es plausible, pero se apoya en un razonamiento simbólico, no en una inscripción o un texto de la propia época de Childerico.
La teoría de los arreos del caballo. Algunos investigadores proponen que la cabeza de toro y las "abejas" decoraban el arnés y la montura del rey y no su manto — un caballo de desfile resplandeciente en lugar de un manto resplandeciente (Encyclopedia.com). El argumento práctico es que 300 ornamentos tachonados de granates cosidos a una sola prenda resultarían pesados y rígidos.
La leyenda de Vidocq. Muchos relatos populares atribuyen a Eugène-François Vidocq —el exdelincuente que fundó la Sûreté— la resolución del caso de 1831. El papel de Vidocq en esta recuperación concreta es incierto y se relata de forma inconsistente, así que conviene tratar el enfoque del "detective genial recupera el oro del rey" como una tradición pintoresca más que como un registro documentado.
Lo que no está en duda es la forma de la pérdida: la tumba de un rey de hace 1.400 años, registrada meticulosamente en 1655, reducida en una noche de noviembre a dos pequeñas abejas y los viejos grabados de un médico.
Fuentes y lecturas adicionales
- The History Blog — "The great find and great loss of Childeric's treasure"
- Encyclopedia.com — "Tomb of Childeric"
- Wikipedia — Childeric I
- University of Chicago (Penelope) — "A Note on Childeric's Bees"
- Heart of Hearts Jewels — Napoleon and the Bees
- The Frame Blog — The Napoleonic Bee
Fuentes y lecturas adicionales
- http://www.thehistoryblog.com/archives/37323
- https://www.encyclopedia.com/humanities/encyclopedias-almanacs-transcripts-and-maps/tomb-childeric
- https://en.wikipedia.org/wiki/Childeric_I
- https://penelope.uchicago.edu/hydrionoframes/bees.xhtml
- https://www.hhantiquejewelry.com/napoleon-bees-jewelry-tomb-childeric-i-symbols-empire/
- https://theframeblog.com/2017/10/07/bees-in-the-frame-part-2-the-napoleonic-bee/
- https://www.geriwalton.com/the-importance-of-bees-to-napoleon-bonaparte/